Se acabó lo que se daba
Pues eso. Que se acabaron, para alivio de muchos y no sé si para desgracia de alguno, todos los espinosos editoriales, los apetecibles sueltos y casi todas las columnas que se daban aquí. Se acabaron las prácticas y ha comenzado la guerra sin cuartel, sin lugar donde atrincherarte y sin ná de ná para enfrentarse a los exámenes. Yo por lo menos empecé hace una semana y me queda todo un mes.
No obstante, tengo todavía munición en la recámara y seguiré gastando mi último cartucho, que son algunas columnas que se quedaron sin publicar, y algunas –dicho sea de paso- de las que más me gustaron. Así que durante este mes de junio eso será lo que ofrezcan los kilikis, y supongo que después continuaré con esta pequeña comparsa de blog, que le he cogido cariño. Así, que hay zartacos para rato.
La foto es de Edmund Hillary y su amigo el sherpa Tensing Norgay que coronaron el Everest (Sagarmatha o Chomolunga para nepalíes y tibetanos) el 29 de mayo de 1953. Seguramente si Hillary o Norgay se hubiesen imaginado que ahora el Everest iba a estar más concurrido que un bar de plaza del Castillo en San Fermines igual se hubiesen quedau fumando y bebiendo té en su casita. Nosotros durante estas prácticas no hemos subido ninguna montaña, ni siquiera una pequeña, pero hemos aprendido a ponernos las botas, parapetarnos, abrigarnos, y a escalar para ascender –de momento- a una pequeña colina, sentarnos y escribir lo que nos parece que vemos desde ahí. Y hasta hemos tenido a nuestro propio sherpa que nos ha llevado de la mano, o a manotazos a veces, hasta alcanzar la técnica. Bueno, pequeños ‘colinistas’ o columnistas, como prefiráis, ha sido un auténtico placer. Ánimo y buen viaje a todos. También, por supuesto, al sherpa.
Caravinagre











