28. 02. 2007

A veinte leguas

Se levantó de madrugada. Desvelado. Quiso dar solución a la falta de vivienda, a la demanda de VPO y a los precios desorbitados. De la noche a la mañana encerró a unos tipos durante meses para que lo resolviesen. Y a falta de tres meses para las elecciones presentaron su proyecto. Una ciudad en una burbuja, veinte leguas al sur de Pamplona. En la nada. En medio de un campo de cereal y alrededor de un palacete destartalado. Guenduláin.

50.000 habitantes y 19.000 hogares. Se estrecharon las manos y se felicitaron por su éxito. En un par de años construirán la segunda ciudad más grande de Navarra y dicen que saciarán así toda la demanda de vivienda. Desviarán la autovía que recién habían construido, construirán líneas de tranvía para conectar su ciudad con la capital de Navarra, dicen que casi toda será VPO y que aquello jamás será un gueto alejado de la comarca. A los mercachifles de hogares, los del ladrillo, las grúas y las subcontratas les brillan los ojos y se les estiran los colmillos. Se miran de reojo entre ellos. Edificarán esa ciudad al amparo de su burbuja de negocio. Habrá carnaza para todos. Y mientras unos personajes inútiles llamados los de “la mesa del suelo” son incapaces de replicar con eficacia.

Esto es lo último de ciencia-ficción que he leído.

No soy ni arquitecto ni urbanista, pero estoy curtido en este género. El argumento, flojo; el resultado, terrorífico. Me imagino a los pueblos colgando carteles: Así eran los últimos habitantes de… (Fustiñana, Isaba, Goizueta). Creí que el proyecto era del capitán Nemo, me recordaba a su ciudad submarina, pero es del Gobierno de Navarra. Posiblemente sea más complejo proyectar 200 casas en Fustiñana, 50 en Isaba y 10 en Goizueta y así una tras otra hasta sumar las 19.000, que hacerlas de golpe en un campo de cereal. Pero nuestro territorio y nuestro medio ambiente, ya está bastante desequilibrado en población. Y aunque las cifras encajasen, no se puede embutir a todos en la comarca de Pamplona, como el arroz en la morcilla. Por un lado se construyen centros de energías renovables, molinos y huertas solares y por otro se proyectan ciudades que sirven de ejemplo de crecimiento desequilibrado, desordenado, insostenible e irrespetuoso con el medio.

“Todo lo que de grande se ha realizado ha sido en nombre de esperanzas exageradas”, Julio Verne.
“No necesitamos continentes nuevos, sino personas nuevas”, Capitán Nemo (personaje de Julio Verne).

Technorati

18. 01. 2007

Uno de esos días

Se acabó. Y con sentimientos encontrados. Navarra 2007 salió a la luz el martes 16 de enero. 5.000 ejemplares en la calle, casi escritos a mano, con el mismo mimo, con sudor y agujetas de tanto reírnos. Sin duda, un día muy feliz. Pocas veces podremos crear desde cero el trabajo que a nosotros nos apetece y nos apasiona. Y verlo, como ese domingo a las 4:30 de la madrugada, dar vueltas en la rotativa. Y olerlo, tinta fresca, ¡cuatricromía bendita! Y tocarlo, macharnos las manos. Intuir que es un momento de esos que quedarán para siempre. Cada una de sus 32 páginas tiene un trocito de nosotros. Provoca excitación y melancolía. Es una etapa que se cierra para siempre.

Una vez me hice una herida, se escapó una gota. Hacía apenas unos segundos estaba dándome aliento, recorriéndome rápido para darme vida, para excitarme, para emocionarme hasta llegar al corazón. Al pecipitarse y sumergírse en el agua del lavabo se hizo infinitamente pequeña, perdió color rojizo, y antes siquiera de llegar al fondo se diluyó. Desapareció.

Un día, dentro de quince años, en una carpeta vieja y azulona de 30 céntimos aparecerán unas páginas amarillentas y roídas. Nuestro suplemento.

Muchas gracias a todos, en esas noches sin día, y los que me habéis tenido que aguantar este tiempo. Incluidos los que habitan en Uharte y la Rotxapea.

Como bien dice nuestro director, hay momentos que no tienen precio, pero más allá de hacer buen periodismo (espero), lo mejor fue compartirlo.

P.D.: Y yo confundí humildad con memez y no aparecí en ‘La Foto’.

19. 12. 2006

Un duelo de verdad



Tienen que hablar.
Pasean muy tranquilos por las calles, cada uno por su lado y a la vista de todos con seis mil euros en el bolsillo. Como si nada: Un millón de cucas. Son dos hombres bien entrados en canas y en sus cabales que se citan en un bar. Entran al garito. De madera y donde se fía a los de casa, “hay patxarán casero” y se apuntan las notas a boli, a veces, sin querer con faltas de ortografía. Se sientan en la mesa del fondo con más hombres canosos y calvos alrededor. También fotógrafos. Se hurgan el bolsillo, y despacito billete sobre billete ponen ‘el kilo’ encima del mantel de cuadros azules. Pactan los detalles, se dan la mano muy fuerte y bañan juntos el gaznate con un vino. Ya está firmado el contrato. ‘La apuesta del siglo’ titula la prensa. Es un desafío. Uno tiene 57 primaveras y el otro 48, navarro y guipuzcoano. No se ruborizan, pero enseguida a ambos les prende un fuego rojizo los mofletes: Es hora de no verse las caras hasta el duelo.

Ocurrió hace apenas un mes, pero sería igual si hubiese ocurrido hace un siglo.

Con naturalidad los dos contrincantes fanfarronean y se pican mutuamente. Regresan a casa con 6.000 euros menos, pero es que hay 18.000 en juego y es, en verdad, la mayor apuesta de la historia. Sólo tendrán que cortar toda la madera antes que el otro. 24 troncos en una hora posiblemente. La última vez que ambos se enfrentaron fue hace 14 años y hay ganas de revancha. Los jóvenes les toman como dos abuelos chiflados. El navarro, Mindegia, con sólo 19 años derrotó en su primera apuesta a la mayor gloria de los aizkolaris del momento, a Polipaso. Además, el navarro ha salido victorioso de todos los desafíos con Olasagasti, el guipuzcoano tozudo que ha aceptado la apuesta tres lustros más tarde.

El pasado domingo fue el día. La plaza de Toros de Tolosa se caía: 3.000 almas habían pagado 35 euros por entrar. Algo antiguo y a la vez emocionante aprensaba el ambiente. El espectáculo quizá no era ver cortar leña, sino la tozudez, el duelo entre dos hombres y la irreverencia con la que renuncian a ser jubilados. Dos hombres que se jugaban los cuartos, y entre los 3.000 espectadores otros tantos que habían apostado más de lo que se podían permitir. El ritmo, un ensordecedor murmullo entre el público, y un frenético percusionismo de la afilada hoja del hacha sobre la madera, que en manos de Mindegia y Olasagasti parece mantequilla. Pese a ir perdiendo, el navarro alcanzó a Olasagasti, lo superó y lo hundió. Después de una hora, le sacó tres minutos y un tronco de ventaja.

Tras descabalgarse del tronco se embolsó los 18.000 euros. Y no tardó en lanzar otro desafío a cualquiera que quiera medir sus fuerzas con él: el 22 de diciembre a las ocho de la tarde en el bar Kantabriko Etxea de Tolosa, en la misma mesa y con el mismo mantel de cuadros. Al día siguiente de ganar, ayer lunes, el campeón Mindegia se despertó a las seis de la mañana. Desayunó casi a oscuras, palpando la taza de café negro. Un sorbo. Y con las primeras luces del alba trajo al mundo a diez cabritillas. Ordeñó las vacas y arregló cuatro cacharros. Cortó leña e hizo fuego. “El domingo antes de ir a Tolosa también me levanté a las seis y hice los animales. El trabajo es sagrau”, sentenció.

P.D.: Prometí poner fotos que hubiese hecho yo. Evidentemente no la he sacado yo, pero es mía. Uno de los chavales es mi bisabuelo, trabajaban la madera. Eran una cuadrilla de cuberos, fabricaban barriles.

03. 12. 2006

Día de Navarra - Nafarren Biltzarra

11. 09. 2006

Arrizabala

Cuando Arrizabala estaba en pie, ya fuese invierno, otoño o verano, es normal que pastores y viajeros se detuviesen ante ella. Para sentir un escalofrío, o para honrar a los que la levantaron allí. Desde hace años, Arrizabala se jubiló, se retiro de la faena y decidió rendirse a la gravedad. Hoy descansa sobre la loma de una de las cimas de Abodi. Después de besar el cielo durante miles de años, ahora duerme recostada en el suelo. Arrizabala (Harrizabala o la piedra ancha) es un menhir de 5 metros de altura. Uno de los más grandes del Pirineo y de la familia de los ‘pesos pesados’ de Europa, pero que desgraciadamente hoy se encuentra tumbado. Se desplomó sobre sí mismo posiblemente por el peso, y por eso debajo suya está la que otrora fue su base, sus pies que ahora están tronzados de cuajo.

El pasado sábado hice una escapada al monte y visité casi fortuitamente a Arrizabala. Fue un paseo montañero que se las prometía de “breve”, ya que yo por ejemplo debía estar pronto en Pamplona para ir a trabajar por la tarde, al final acabó con muchos contratiempos, y quemándonos al menos yo por dentro y por fuera. Ahora luzco un bonito moreno con la marca blanca del reloj, los calcetines y la camiseta.

El menhir es una de las maravillas que pude ver antes de llegar a la segunda cima de Abodi, en el paso de las Alforjas. Me desvié del camino de ascenso y de mis compañeros para acercarme hasta esta enorme piedra. Al principio me pareció un dólmen al estar tumbada y ligeramente alzada, pero era imposible que fuese tan largo. Me resultaba familiar, la había visto antes en libros y guías, creí que era ella, pero me pareció tan impresionantemente gigantesca que creí que era imposible que el hombre neolítico hubiese podido alzar este pedrusco. Así que pensé que era un piedra cualquiera, en absoluto relacionada con el alma humana y sus creencias.

Sin embargo, al día siguiente revisé libros y guías… y ahí estaba, tal y como yo la había fotografíado, era Arrizabala. Es impresionante imaginar que esta piedra pudo estar eregida como una torre desafiando la gravedad, y cómo aquellos hombres hace miles de años la levantaron por desconocidos motivos. Y durante los años que estuvo en pie es fácil entender los escalofríos que debió causar a todos aquellos que atravesaban la sierra de Abodi, y a los pastores supersticiosos que echában pequeñas cuentas o guijarros sobre estos monumentos megalíticos para honrar a los que los levantaron, a los gentiles (seres gigantes) o los espíritus. Arrizabala se ganó ser una piedra con nombre propio con mucho mérito. Y aquellos hombres y mujeres que las levantaron espero que no sea lo único que nos dejaron. Espero que nos hayan dejado también como legado su empeño, su valor, su sacrificio en el trabajo y su compañerismo para levantar semejante monumento.

03. 08. 2006

La reconquista de Albania

Hace escasos días un buen amigo, al que dedico estas letras, ha partido, por segundo año consecutivo, en un extenso viaje por carretera y mar hacia las tierras de Albania. Un desconocido país del que poco sabemos salvo que está próximo a las convulsas montañas de los Balcanes, que fue república soviética, y que en algunas películas aparecen comandos albano-kosovares. Este grupo de navarros ha sido invitado para llevar hasta allí nuestras músicas y bailes, hacer sonar al txistu y la txirula para conmemorar la independencia de Albania en un festival folklórico que se celebra todos los años. Aunque quizás no sepan los albaneses que invitar navarros a celebrar su independencia puede que no haya sido lo más acertado, o quizás sí.

La historia de los navarros y albaneses se ha entrecruzado en otras ocasiones dando lugar a episodios exóticos para la historia de ambos países. El más renombrado fue en el s. XIV, cuando una expedición navarra se encargó de la reconquista de Albania.

Reinaba por entonces en Navarra, Carlos II (1349-1387), apodado por algunos ‘el malo’,que llevó a cabo una política internacional convulsa y de múltiples peripecias. Un hombre de carácter iracundo e impulsivo que sin embargo se dejó querer y amar por sus amigos y súbditos, pero que cosechó enemigos en muchos y diversos lugares. Carlos II de Evreux era yerno del rey de Francia, pero eso no impidió que viviese enfrentado con galos e ingleses en guerras interminables, tampoco impidió que fuese amenazado de muerte por su suegro, el rey de Francia, o que tuviese que ser rescatado de unas mazmorras francesas por nobles navarros disfrazados de carboneros. Fue sin duda un personaje impulsivo.

Como el resto de príncipes europeos, y ante la ausencia de ejércitos regulares en aquella época, Carlos II poseía también su propia Compañía. Un numeroso grupo de caballeros y soldados navarros y algunos extranjeros que hacían las veces de ejército. El origen de la Gran Compañía navarra está en los navarros que D. Carlos II llevó en diferentes ocasiones a guerrear a Francia. Estos hombres estaban capitaneados por el hermano del rey navarro, el infante D. Luis, hombre de ingenio despejado y pericia militar. Una vez que Inglaterra y Navarra firmaron la paz con Francia dejaron sin destino a las “Grandes Compañías” que les habían servido en estas guerras. Los capitanes de las Compañías reacios a licenciarlas porque este era su modo de vida obligaron a los príncipes a buscarles otros objetivos. Los navarros que sentían un gran afecto y le lealtad por su cabo, el infante D. Luis, le propusieron acompañarle a cualquier parte.

El infante se acababa de casar con Doña Juana de Sicilia, duquesa de Durazzo, y cuya familia ostentaba el poder en el reino de Albania. La dinastía de Juana de Durazzo, los Anjou-Tarento, se mantuvieron en Albania hasta 1368 cuando el albanés Carlos Topia conquistó Durazzo. El infante D. Luis tomó con mano fuerte las riendas del débil gobierno de su mujer y comenzó a madurar la idea de reconquistar Albania. Para ello recompuso su antigua compañía, reorganizó a sus hombres, y se trajo a otros nuevos. Pidió dineros y armas a su hermano, el rey de Navarra, que gustoso contribuyó a la causa, con 100 navarros de armas. Que se sumaron a los que ya estaban alistados. También se alistaron en Gascuña y tierras de ultrapuertos 500 lanceros, arqueros y jinetes. Hasta la primavera de 1376 no cesaron los preparativos. En junio de ese año los navarros partieron desde Tortosa hacia Albania, donde D. Luis ya se encontraba empeñado en la lucha. Poco se sabe de estas luchas, pero el caudillo de la Gran Compañía navarra, el infante D. Luis falleció en tierras albanesas intentando recuperar su principado de manos de Carlos Topia y Jorge Balsic. No obstante, los navarros consiquieron arrancar de manos de los albenses la capital de aquel reino, Durazzo, y allí permanecieron hasta tres años.

Con la muerte de su capitán, D. Luis, y viendo que su soberana la viuda duquesa de Durazzo, D. Juana de Durazzo, ya había contraído segundas nupcias con el duque de Artois, la compañía Navarra se vio desamparada y sin ningún compromiso con la señora de Durazzo. Así que se gobernaron de forma republicana alternando el poder de la Compañía y los terrenos que dominaban entre los grandes hombres de la compañía: Pedro de Laxaga, Juanco de Urtubia, Mahiot de Conquerell, Garro, y Miguel de Galdiano y Ochoa. Desamparados y sin recursos para regresar a su tierra, pensaron que para emprender el regreso a su hogar en los Pirineos, debían ofrecer sus servicios al mejor postor. Y así lo hicieron, previa autorización del rey navarro, con Pedro IV de Aragón, Jaime de Baux, o Pedro de San Supremo.

Así se convirtieron en una Compañía aventurera de navarros y gascones que vendían sus servicios. Durante esta odisea por oriente y el Peloponeso guerrearon y se aliaron con, y contra, catalanes, venecianos, griegos, servios, angevinos, turcos y albaneses. En ese tiempo conquistaron Grecia, con gestas como la conquista de Tebas, Atenas, y Neopatria. Y también la Morea, Corfú, Rodas, y dominaron el principado de Acaya. Los navarros fueron reconocidos por sus banderas y hierros por estas tierras exóticas y sirvieron a muchos pueblos y caudillos, pero desgraciadamente la gran mayoría de ellos jamás regresaron a su hogar en los tranquilos valles y caserones del reino de Navarra.

Así que Javi disfuta mucho y bien, y haz que el atabal resuene en Albania, pero no te entretengas demasiado…


Caravinagre

11. 07. 2006

Ánimo


Mucho ánimo para el Diario de Noticias, y todos sus trabajadores. Y mi solidaridad con todos ellos y con su director, Pablo Muñoz.
Que todo lo que ha ocurrido hoy quede en un desagradable susto y se convierta en una anécdota sanferminera.

Primero se filtró el auto de una forma extraña a la prensa, y ahora ha sido detenido Pablo Muñoz sin conocer qué delito se le imputa, y por el momento sólo por ser citado supuestamente en las declaraciones de uno de los acusados. Por un Rumor, por un supuesto, por una injuria. Quizás queda poca gente que recuerda aquello de que hasta que no se demuestre lo contrario todos somos inocentes, y no debemos ser juzagados en la previa, ni mucho menos difamados gratis.

Mañana, a trabajar más, mejor, y con más ilusión.
Y que no deje de girar la rotativa.

COMUNICADO OFICIAL DEL PERIÓDICO
Comunicado del Comité de empresa
Palabras de Pablo Muñoz el día 8 de julio

30. 05. 2006

La dieta del gimnasio

Una amiga se apuntó hace un mes al gimnasio y además está yendo. La mayoría de sus compañeros van para perder kilitos y lucir palmito en Salou o para mear con ‘fitness’ las costas guipuzcoanas. Sin que haya pasado un mes desde que empezaron el entrenamiento, la pregunta ya está en el aire: “¿Para cuándo una cena de gimnasio?”. “Yo conozco un asador cojonudo”, “Joé, ahí te pones de comer hasta arriba, qué gozada”. Pues eso. ¡Viva la dieta del gimnasio y la idiosincrasia navarra!