Disfrutar como un enano





Cuando comencé esta bitácora me prometí a mí mismo utilizar el menor número posible de fotografías ajenas, lo cual fue una promesa inútil, porque carecía de cámara digital. No obstante, utilicé siempre que pude creaciones propias, dibujos y monigotes míos, o imagenes sin derechos de autor.
Pero una de las cosas que me propuse y sí que he cumplido fue No utilizar ninguna foto de los kilikis, gigantes o cabezudos que no hubiese sacado yo, por respeto a los fotografos pamploneses y al propio orgullo.
Han pasado unos meses y llegaron los sanfermines y pude acompañar durante dos días a la Comparsa de Gigantes y Cabezudos, fue uno de los días que mejor me lo pasé y que realmente disfruté como un enano. ¡Cuántos zartakos he me llevado estos sanfermines de zaldikos y kilikis, y cuántas sonrisas! Ha sido fenomenal, y además he conseguido hacer una auténtica galería que pondré aquí en breve de la Comparsa.
Así, pese a que a alguno le parezca increíble, estos han sido unos de los mejores sanfermines de mi vida. He vidido los sanfermines de noche, de día y por la tarde. He estado con los kilikis, he revivido unos sanfermines mágicos y llenos de encanto. Y también he salido por la noche, sin más ánimo que el de hacer el tonto y disfrutar con mis amiguetes. Disfrutar de algunas experiencias como acompañar a la comparsa, ir al encierro a las 8 de la mañana, acudir a la sobremesa de una sociedad gastronómica y degustar su sorbete de limón, o pasear por la mañana o la tarde por esta loca capital de la fiesta, ha sido magnífico.
Describiría lo que han supuesto estas fiestas para mí como la placentera sensación de estar sentado frente al mar en un muelle con los pies metidos en el agua, con tranquilidad, con el sol acariciando y calentando el rostro, disfrutando de sonidos, de olores, de las gentes que pasean, de las montañas y pueblos que se ven a lo lejos, y de sensaciones tan agradables que hacen de ese momento memorable durante el resto del año. Sin embargo, cuando uno se zambulle dentro del mar y bucea disfruta, pero pierde muchos olores, sonidos, el cariño del Sol, y las conversaciones de las gentes que pasean alrededor; en definitiva, vive mucho menos lo que podía ser un momento memorable y lo convierte en una actividad más, y más efímera.
Desgraciadamente estos sanfermines se acabaron, bien porque ahora hay menos agobio en el trabajo, pero una pena. Desde luego, disfruté como un enano y me alegro. Otros vendrán el año que viene.
Gracias a todos los que hacen de esta fiesta un momento memorable.
Caravinagre
P.D.: En breve galería de fotos extensa cientos de fotos, de momento ahí os dejo un adelanto de algunos ‘momenticos’ que capté con mi cámara.





Para los que no lo sepan, hoy 5 de mayo, es uno de los días de la ‘escalera de San Fermín’, como reza la famosa canción: “1 de enero, 2 de febrero, 3 de marzo, 4 de abril, 5 de mayo, 6 de junio, 7 de julio ¡San Fermín!” Así, es costumbre en las peñas y entre los de Pamplona hacer una cena con la cuadrilla los días de la famosa canción, que por cierto fue el cartel del año pasado. 











