03. 06. 2006

Se acabó lo que se daba

Hillary y su colega Norgay Pues eso. Que se acabaron, para alivio de muchos y no sé si para desgracia de alguno, todos los espinosos editoriales, los apetecibles sueltos y casi todas las columnas que se daban aquí. Se acabaron las prácticas y ha comenzado la guerra sin cuartel, sin lugar donde atrincherarte y sin ná de ná para enfrentarse a los exámenes. Yo por lo menos empecé hace una semana y me queda todo un mes.

No obstante, tengo todavía munición en la recámara y seguiré gastando mi último cartucho, que son algunas columnas que se quedaron sin publicar, y algunas –dicho sea de paso- de las que más me gustaron. Así que durante este mes de junio eso será lo que ofrezcan los kilikis, y supongo que después continuaré con esta pequeña comparsa de blog, que le he cogido cariño. Así, que hay zartacos para rato.

La foto es de Edmund Hillary y su amigo el sherpa Tensing Norgay que coronaron el Everest (Sagarmatha o Chomolunga para nepalíes y tibetanos) el 29 de mayo de 1953. Seguramente si Hillary o Norgay se hubiesen imaginado que ahora el Everest iba a estar más concurrido que un bar de plaza del Castillo en San Fermines igual se hubiesen quedau fumando y bebiendo té en su casita. Nosotros durante estas prácticas no hemos subido ninguna montaña, ni siquiera una pequeña, pero hemos aprendido a ponernos las botas, parapetarnos, abrigarnos, y a escalar para ascender –de momento- a una pequeña colina, sentarnos y escribir lo que nos parece que vemos desde ahí. Y hasta hemos tenido a nuestro propio sherpa que nos ha llevado de la mano, o a manotazos a veces, hasta alcanzar la técnica. Bueno, pequeños ‘colinistas’ o columnistas, como prefiráis, ha sido un auténtico placer. Ánimo y buen viaje a todos. También, por supuesto, al sherpa.

Caravinagre

22. 05. 2006

De Montenegro a Montejurra

Montenegro Hace unas semanas comenzaban a circular en Serbia chistes sobre el tamaño, se mofaban de la fuerza que puede tener una nación tan pequeña, Montenegro. Cuestión prolija en los chistes, la del tamaño. No obstante, el principal pilar de la campaña de los líderes independentistas montenegrinos ha sido este: “En Europa no hay ningún Estado pequeño pobre”. Razón no les falta. Parece que a los serbios se les han quitado las ganas de reírse. Algunos serbios han ido este fin de semana a la playa montenegrina, por si acaso. Es muy posible que pierdan las costas para siempre. O al menos así lo ha decidido un ajustado 55’9% de los de Montenegro. Pacíficamente, irse con la música a otra parte. Ahora falta ver si los serbios o los montenegrinos unionistas aceptan el resultado, aunque por lo pronto ya aceptaron convocar el referéndum, que es un mérito por su parte.

La verdad que estos resultados siempre presentan controversia. El principio de la democracia dice que “la mitad más uno”. Quizá para decidir si se construye una autopista o quién gobierna un ayuntamiento valen las matemáticas. Pero la democracia es ante todo, más allá de los números, diálogo, respeto, pacto y entendimiento. Y en este caso lo ha habido, y parece que quizás siente referente. ¿Es un 55% suficiente para decidir el destino de un país? Parece que sí, si así se acuerda. De la misma manera que parecería, matemáticamente aceptable, pero injusto que un cincuenta y uno decidiese el destino del otro cuarenta y nueve, sería también injusto que un treinta o un cuarenta por ciento decidiese sobre el resto.

Montenegro y Serbia, hasta que se demuestre lo contrario, han dado un ejemplo de madurez democrática increíble. Muy por encima de sus posibilidades. Sobre todo si se pone al lado la virulenta e intensa historia que han vivido en los Balcanes en las últimas décadas. Montenegro decidió no alejarse de Serbia cuando Yugoslavia se desquebrajó como un cristal, en mil pedazos, alejándose cada uno más y más lejos del otro y con las aristas tan afiladas que acabaron todos por desgarrarse y desangrarse. Montenegro quizás por miedo a cortarse o por no desestabilizar más su entorno tomó una decisión con madurez. Y con la misma madurez han decidido ahora ambas partes poder decidir su destino, con una jornada electoral tranquila, con limpieza, y sobre todo con la cabeza bien alta para las dos partes. En algunos medios se ha comparado a Montenegro (670.000 habitantes y trece mil kilómetros cuadrados) con Chipre (784.000 habitantes y nueve mil kilómetros cuadrados), y atención, con Navarra (600.000 habitantes y diez mil novecientos metros cuadrados). No obstante, esta comparación cae en el absurdo, ya que viendo los guirigáis que se montan aquí con declaraciones, con reformas de estatutos, o con cambios de gobierno nos falta o mucho más sufrimiento, o más bien, mucha más madurez y capacidad de acuerdo.

Caravinagre

15. 05. 2006

La isla de los esclavos felices

Tenerife se ha convertido en la isla de los esclavos felices. Esta semana llegaron novecientos. Vienen desde la Costa de Marfil y Cabo Verde, las mismas costas que hace siglos eran el embarcadero de los tratantes de esclavos. Hoy convertidos en libertos mal avenidos. Esclavizados por la miseria, la desidia, la corrupción, las guerras, las pandemias y los países que no existen. Son libertos en las Naciones Unidas y esclavos en el mercadillo global, en ese el que se practica el truco del almendruco: para ti la cáscara y para mí el fruto. Llegan después de atravesar África en un periplo agónico y asfixiante: desierto, jungla y sabana. Y al final, zozobrar por el océano.

En Cabo Verde cincuenta y ocho náufragos subsaharianos permanecen confinados y custodiados bajo fusil en su embarcación, dentro de unos días serán obligados a retomar su particular crucero. Ante la imposibilidad de identificarlos o que alguno de los diez países a los que pertenecen los acoja, la ex-colonia portuguesa ha decidido en un golpe de ingenio escoltar la embarcación hasta aguas internacionales y abandonarlos a su suerte. Mientras tanto, el Gobierno de Rodríguez Zapatero ante los reproches del Cabildo de Tenerife y el gobierno insular, ha asegurado que utilizará de cara al futuro medios navales y satélites para frenar la oleada de inmigrantes ilegales. Lo de los satélites suena más a ciencia ficción, a película de espías, o al programa aquel de defensa de Bush padre e hijo, el ‘Star Wars’. Por cierto, estos últimos están muy enfrascados en otro ingenio en la frontera con Méjico, al estilo del muro de Cisjordania. Lo que de verdad querrían tanto el gobierno de Cabo Verde como el de España, y de otros muchos lugares, sería enviarlos a todos no a las Islas Canarias, ni siquiera a aguas internacionales, sino a las Islas Bermudas a ver si desaparecen en el triángulo aquel.

Los sueños de esta gente son molestos, una vida mucho mejor para África es insoportable en lo práctico para Europa, y las puertas del viejo continente están en los volcanes, palmerales y negras costas de Tenerife. Los esclavos son felices al llegar al archipiélago español, aunque sea por un instante, creen haber alcanzado su sueño. Inocentes, no saben que luego les espera el área 51, el Triángulo de las Bermudas o la Atlántida. Son conducidos a tierras de nadie, campos de refugiados, campamentos y paralelos 48. Sus países de origen no los quieren, los de destino tampoco. Está claro que Tenerife no puede ser la isla de los esclavos felices siempre, pero tampoco les podemos cerrar de un portazo.

Mientras en Pamplona los africanos dominan la media maratón de la ciudad, colocándose en la carrera en los mejores puestos. Enhorabuena


Caravinagre

08. 05. 2006

Órdago o farol

Nadie imaginó que un día cualquiera tantos navarros intentarían leer un artículo en alemán, ocurrió ayer y desde luego no fue un brote espontáneo de germanofilia. El principal y más prestigio periódico alemán, el Frankfurter Allgemeine Sonntagszeitung publicaba: “Volkswagen will raus aus Pamplona”. Simple y llanamente quiere decir “Volkswagen se irá de Pamplona” (1, 2 y 3). Ni más, ni menos. No obstante y a pesar del titular, el artículo del rotativo alemán matiza que la multinacional está “estudiando marcharse de la ciudad española de Pamplona”, no hay nada seguro. De todas formas, nadie sabe si es un farol del grupo VW, o si realmente es un órdago como un catedral. Con un grupo Volskwagen con pérdidas en todo el mundo, y con una planta –la de Pamplona- que pese a cuadruplicar sus beneficios es insidiosa y difícil de tragar desde Alemania por su conflicto sindical, se puede esperar cualquier cosa. La partida de mus está llegando a su fin. O nos jugamos todas las piedras, aún a riesgo de perder algo, o nos quedamos mirando de brazos cruzados y lo perdemos todo.

antigua anuncio del VW escarabajo

Actitud esta última, la del mirón, propia del Gobierno de Navarra. Algunos creen que la jugada no va con ellos. Pero cada día que la planta de Volkswagen está parada no sólo sufren los trabajadores de Landaben, sino que sufre toda la economía y el futuro de Navarra. Nos hemos convertido, a falta de un plan industrial emprendedor y serio, en un gigante de pies de barro. Un coche menos en Landaben supone casi 5.000 euros menos que entran en las arcas de la Hacienda Foral, supone también que todas las empresas y talleres abastecedores de VW –que no son pocos- no producen, ni ganan nada de nada. Y ‘los del polo’ producen 1.200 automóviles al día, que es mucho dinero. Y trabajan cerca de cinco mil personas, pero si contásemos con todos los trabajadores de esas factorías y talleres que dependen del gran panal de los coches alemanes podemos contar con medio Pamplona.

Muchos dicen: “¿Pero estos de la Volskwagen de qué se quejan? Otros estamos mucho peor”. Pero peor que podemos estar si esto no se soluciona. Miguel Sanz acusa a los sindicatos de la situación, pero también se le puede acusar a él, que pese a lavarse las manos como Pilato, bien que se ha cruzado de brazos sin echar, ni dar, una mano en esta complicada partida de mus. Los sindicatos a su vez acusan a la dirección de la planta navarra, que seguramente tampoco puede ceder mucho más presionada por arriba y por abajo. Los de la dirección hacen lo propio contra los sindicatos. Quieran o no, guste o levante ampollas, tanto los unos como los otros son pareja en esta partida, y más vale que se hagan bien las señas. Josu Sánchez-Bruna, presidente del comité de VW Navarra, reconoció ayer verse totalmente sorprendido y no quiso hacer declaraciones “sobre rumores”, asegura que no sabe nada, pero ve ahora más necesario y urgente que nunca que la planta de Landaben tenga un convenio firmado. Por su parte, Luis Erro, director de VW Navarra, se mostró esperanzador y expresó su deseo de que la actual situación pueda resolverse pronto y el futuro plan industrial de desarrollo les sea propicio. Corre otro rumor, aunque de esos que no se publican en Alemania, de que la futura producción del nuevo Polo se conceda por completo a Pamplona.

Caravinagre

04. 05. 2006

Viaje con nosotros

la orquesta Mondragón de Gurruchaga Hace quince años, en las noches de TVE, Javier Gurruchaga se abalanzaba sobre la cámara con sus ojos saltones de color azul eléctrico y un sombrero de fieltro blanco. Mientras una gotilla de sudor le recorría la sien, apretaba los morros y subía las cejas. Era la mirada de un showman y de un excéntrico. El Mundo y sus periodistas tienen morriña del “Viaje con nosotros”, y han querido homenajear a la Orquesta Mondragón con una colección de conspiraciones paranoicas. Ayer, 3 de mayo, abrían sin pudor así la portada: “La furgoneta del 11-M tenía una tarjeta del Grupo Mondragón en el salpicadero”. Aparentemente, una exclusiva. El Mundo se pasma de que ni Ángel Acebes, ni el Juez del Olmo se percataron de este detalle. Para los de Pedro J. Ramírez, la tarjeta del grupo empresarial vasco, podía ser el tan anhelado nexo de unión ETA-Al Qaeda.

Al revisar el sumario del Juez de la Audiencia Nacional, Juan del Olmo, –al que, por cierto, se puede acceder desde elmundo.es- y la relación de objetos encontrados en la furgoneta, el único rastro de la tarjeta es un casete de la Orquesta Mondragón, además de cintas del Dúo Dinámico, boleros, y Rock’n Roll. Hoy policías, investigadores y comisarios han negado la existencia de la tarjeta. Incluso Zaplana asegura que no ocultaron nada acerca de la Kangoo. ¿De dónde ha sacado El Mundo esta ‘minuciosa’ información? Ni la más remota idea. Hoy, El Mundo callaba y evitaba el tema. Mientras, El País le sacaba los colores. Da lo mismo qué periódico sea, es un descalabro profesional, y no asumir el error es indecente. Aunque, peor es imaginar qué impresión se llevaron los lectores tras semejantes afirmaciones: “Es evidente que el Grupo Mondragón y ETA son absolutamente diferentes. (…) Pero, hecha esta aclaración, hay que dejar además bien claro que, (…), gentes cercanas a empresas del Grupo Mondragón estaban situadas en el entorno del mundo ‘abertzale’.”

Mondragón Corporación Cooperativa (MCC) es el primer grupo empresarial en el ámbito vasco y el séptimo en España, aglutina a 210 empresas cooperativas, y es reflejo del esfuerzo, no sólo de empresarios, sino de los trabajadores cooperativos. El brillante grupo nació de la mano de un sacerdote visionario y un diminuto taller de estufas de petróleo. Hoy posee una plantilla global de 70.800 empleados, setenta mil familias que comen de MCC, y más de la mitad de ellas fuera de la Autonomía Vasca o la Foral de Navarra (principales campos de cultivo de MCC). ¿Qué pensaron estas familias cuándo leyeron la ‘exclusiva’? ¿En qué piensan los de Pedro J.? Por supuesto, no piensan, se calientan. Si buscan echar más leña al fuego, sólo consiguen quedar en ridículo como periódico y hacer daño a la imagen y a la dignidad de familias, trabajadores, y empresarios. Esto no es nuevo, en muchas ocasiones se ha llamado desde algunos medios, emisoras y páginas web al ‘boicot’ a MCC y a los productos vascos. Así, el Grupo vasco, cansado y aborrecido, anunció en 2005 que se querellará con todos los que acusen a la ligera a los cooperativistas de relación alguna con ETA, que animen al boicot, injurien o pongan en tela de juicio la dignidad de sus trabajadores. Los de MCC están hartos de tener que justificarse constantemente. Ni siquiera las visitas D. Juan Carlos a MCC consiguen que ‘periodistas’ como los de El Mundo repasen algo de lo que aprendieron en la facultad. Hoy MCC y una tarjeta, mañana será otra cosa y se hará daño a otra gente.

Caravinagre