26. 03. 2006

Guiris: liberales e isabelinos

tipical troop of guiris in San Fermin

Empiezan a brotar la semana previa a las fiestas de San Fermín. Su presencia es progresiva hasta alcanzar su máximo volumen el 6 de julio, cuando no, el fin de semana de las fiestas. Lo progresivo de su llegada a pensiones, hoteles, pisos y campigns cercanos hace que al principio pasen inadvertidos para convertirse más tarde en una plaga. Se les reconoce a primera vista por sus características sandalias con calcetines, los pantalones de tropecientos bolsillos, las mochilas y las gorras beisboleras y, por supuesto, por el desmadre, jolgorio y la alegría vital (o vinícola) de estos pelirrubios. Aunque también en plenos festejos son reconocidos por su recién comprada bota de las tres zetas, su extraña manera de ponerse el atuendo sanferminero, o por intentar abrirse una brecha tectónica en la cabeza desde la fuente de la Navarrería. Son los guiris. Unos auténticos fenómenos sociales. Los más entrañables son los australianos, yanquis, neozelandeses, ingleses, alemanes, belgas y suecos, por este orden. E incluso tienen su propio día: el día del guiri. Pero, ¿Por qué demontre los llamamos así?

El término ‘guiri’ parece estar bastante difundido, lo mismo hay ‘guiris’ en Benidorm que en Ibiza, Valladolid o en el islote de Perejil. No obstante, es curioso el origen de este término. Según recoge el diccionario de la RAE es una especie de apócope (una palabra recortada) de la expresión vasca de “guiristino” que era como llamaban los carlistas vasconavarros a los cristinos, más tarde a todos los liberales y a los soldados del gobierno e incluso a la guardia civil. Esto queda constatado por Don Federico Baráibar en su Vocabulario de palabras utilizadas en Álava (1903): “Guiristino se abrevió en guiri, como carlista se abrevió en carca.” Pero, aún hay más. Parece que la etimología correcta no es ésta.

Según Perez Galdós en su Episodio Nacional Zumalacárregui dice que la palabra “guiri” procede de la Guardia Real, unidad del ejército cristino, a cuyos componentes derrotó Zumalacárregui en la batalla de Alsasua. Vestían estas tropas liberales casaca azul, correaje blanco en cruz, y unas gorras de pelo con una chapa en la que estaba inscrito “G.R.I.” (Guardia Real de Infantería). Así, a los de la Guardia se les llamó “guiris” por las siglas que llevaban en la gorra y la cartuchera. D. José María Iribarren, en su Vocabulario navarro (magnifico, magistral y divertidísimo diccionario del habla popular navarra), asegura que esta explicación le convence. Además de “guiris”, los guerrilleros carlistas designaban a los liberales como ‘cuscos’ y ‘pirujos’ (tipos de baja estatura). También les llamaban ‘orzayos’, niñeros en euskera (‘haur’ niño/a y ‘zaindu’ –cuidar-), porque defendían a Isabel II que tan sólo era una niña.

Sin duda una historia peculiar para un palabro peculiar. Así, los guiris han pasado de disparar cañonazos y bayonetazos a los boinas rojas, a llevarla puesta, junto con el pañuelico, una bota de vino y una cogorza del quince.

Caravinagre


Fuente Bibliográfica: Vocabulario navarro, de José María Iribarren.

30. 01. 2006

Quiénes son los kilikis?

Representan al cortejo de ediles y su misión es asustar y divertir al pueblo. Estas seis figuras, de cabeza más pequeña que los cabezudos, y armadas con unas vergas de espuma, persiguen y golpean cariñosamente a los niños, que los temen. Sus nombres son: “Coletas”, “Patata”, “Barbas”, “Verrugas”, “Napoleón” y “Caravinagre”. Fueron construidos a comienzos del siglo XX. “Coletas” y “Barbas” son los más antiguos. “Caravinagre” es el capitán y el que más fuerte golpea.