07. 12. 2007

Phssssssss Phssssss

luces de la ciudad
Luces de la ciudad

Hay una calle en Madrid donde las paredes están casi desnudas. Es la única calle que conozco en la que las paredes sesean. Por mucho que la atravieses a paso ligero, de las sombras de las paredes siempre emerge un seseo, un silbido… Siempre asoma un “psssssssss, phsssssss” desde algún muro, un alarido onomatopéyico, breve y leve para reclamar la atención de cualquiera. Sujetándo el asfalto, las vigas, los portales y ladrillos las paredes buscan compañía. Si los muros de esa calle hablasen nuestro idioma contarían historias trasnochadas, de camastros revueltos, personas torcidas, tabaco y licores baratos. Es la calle Montera.

La calle hace un tajo perpendicular al corazón de la ciudad, Gran Vía. Y del chorro errático, explosivo, incesante y multitudinario de gentes que bombea ese corazón de la ciudad hacia todas las direcciones posibles; Montera se queda esperando a que caíga en su brecha un poquito de ese torrente que se desparrama por todas las arterias. Y cae a cuenta gotas y a diario, el chorro suficiente para irrigar ese derrame urbano, diminuto y capilar llamado calle Montera. La mayoría de los que se dejan caer en el pozo de Montera son los que caminan por el borde. El seseo de las paredes desnudas los hipnotiza, alivia y narcotiza. Pero es suficiente para mantener viva la calle.

Montera es la costa atlántica y africana decimonónica de Madrid. Allí dónde hay aún hoy tratantes de esclavos. Es el mercado dónde los hombres y mujeres se venden al peso y a granel. Es la única calle donde no hace falta que hablen las paredes.

3 zartakos »

La dirección URI a este artículo es: http://kilikis.blogsome.com/2007/12/07/phssssssss-phssssss/trackback/

  1. Ander dice:
  2. Muy bueno. Parece la primera parte de algo más.

  3. Apoyo a Ander. Tienes que hablar con las paredes, con esas paredes de la carnicería. Y contarnos qué.

  4. ¡Madre mía, qué peligro tenéis los dos! De momento es primera y única parte. Y la verdad, no tenía intención de que continuase. Sólo es un compendio de sensaciones que produce ese tajo en carne viva de la ciudad.

    En todas las casas hay esquinas y rincones, en algunos de ellos es dónde se arremolinan aquellas cosas que no alcanzamos, que perdemos, que desconocemos, incluso que no limpiamos. Es duro, pero así son las esquinas y rincones. También en nuestra casa. Cuánto más grande es una ciudad más aristas, esquinas, recodos, rincones y recovecos tiene. Hay historias de luces y sombras en esas esquinas. La verdad me gustaría descubrir esas historias, pero nosotros tampoco las alcanzamos de todo.

    Y… también cobran por hablar, Paco. ;-)
    Si me dices qué quieres que te cuente y es interesante, me animo. Ambos sabéis que tampoco hace falta darme mucha cuerda.

RSS feed for comments on this post.

Pega un zartako

Los zartakos, zaborrazos, o coscorrones son el tipo de golpes que pegan los kilikis. Son rápidos, certeros y contundentes. Pican y escuecen. A veces son insistentes.

Puedes dejar aquí tus impresiones, piropos, lamentos, críticas, requiebros, recuerdos, corazonadas y maldiciones de forma rápida y diligente convertidos en zartako.


Para evitar que lleguen mensajes enviados por una máquina o cosas peores. Por favor, no seas vago/a y re-escribe el texto o números en la cajita de al lado.

Por favor, intenta ser respetuoso/a con los demás. Los comentarios que incluyan publicidad, spam, graves faltas de respeto, insultos o que hieran gravemente la dignidad y el decoro de cualquier persona no serán publicados. Gracias.