Del Norte

Soy del Norte.
Una de las cosas que he descubierto con agrado desde que vivo en la capital de España es que soy del Norte. El Norte es un lugar indeterminado, que empieza en León, en Burgos o en Soria y que termina en los fiordos noruegos. Aunque al principio suena un poco frío, es muy agradable por la cantidad de gente que lo compartimos: vascos, gallegos, aragoneses, cántabros, leoneses, asturianos, suecos, alemanes, daneses, noruegos, escoceses, islandeses, etc.
Así, la abuela de la fabada, Asterix, Eric el Rojo y yo soportamos mejor el frío, cocinamos mejor, tenemos mayor apetito, somos más distantes, bailamos peor, somos más sinceros y, sobre todo, nos importa un bledo que llueva a mares, porque “claro, como somos del Norte”.
Antes de llegar aquí, para mí los del Norte eran los de “la montaña” y después los alemanes o suecos y esas gentes que se les enrojece la piel en cuanto ven una micra de sol y se refrescan a quintales de sangría. Ahora, yo también soy un norteño. Lo que demuestra que de poco sirven las brújulas o las estrellas polares frente a la perspectiva.
Lo cierto es que me encanta ser del Norte.
Así, puedo presumir (entre otras cosas) de ser un “Bonito del Norte”. Y también he entendido por fin qué significa esa lapidaria expresión de “perder el Norte”.












Por algo te llamaba “chicarrón del Norte” cuando te paseabas en manga corta en plena transición otoño/invierno…
Qué genial. Nunca diría de mí misma que soy del Norte, pero claro, es eso de la perpectiva. Me ha hecho mucha ilusión leerte, caravinagre. Estoy embotellada en esta redacción en la que todo va muy rápido, el jefe me espía y apenas tengo quince segundos, mientras va al baño, para leert y escribirte. ¡A mí esas características del norteño me apasionan! Así que no te vuelvas centrista. Aunque, eso sí, no vayas de que no tienes frío porque a veces en eso eres más nena que yo, jejeje. ¡Ya vieneee! (Mierda, los números!). Un besazo.
Hasta que no me junté en la residencia con chicas del sur no me había sentido del norte. Yo era de Ejea y punto.
Me hace gracia que digas que eres bonito del norte. A mí siempre me han dicho eso. Es lo que tiene que a una marca de atún le pongan tu nombre.
Esto debe ser como los de Blbao que nacen donde quieren, el norte es un sentimiento más que otra cosa. y como han puesto por ahí no te vuelvas del centro juas juas
Pd: brutal la foto que le sacaste a roberto en el oiñez
A mi me pasa lo contrario, desde que estoy aqui me siento mas surena que nunca. Me gusta la fiesta, pasarmelo bien, trabajar cuando es debido y la tranquilidad y la despreocupacion. Chillar y hablar alto sin llamar la atencion y bromear en los establecimientos. Soy del sur,
un beso
Nada mejor que un garbeo por las Svalbard para sentirte caribeño sabrosón.
No te veo nada :_
Creo que debo pasar más por aquí durante mis horas en los maravillosos fondos marinos. ¡Yupi!
¿Cómo va todo? ¿Ya se pueden visitar las guías?
Mucho ánimo.
Besetes
Muchísimas felicididades, a saber por qué... Mandaré mis preguntas. Un besazo”
ni ere iparraldekoa naiz!
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pues, yo también soy del norte!
en cuanto he leído este artículo, he pensado en el paseo que me he dado esta mañana por la playa; y cuánto te gustaría estar en este momento en el norte, aguantando el frio,...(yo no se cuánto aguantaría en madrid…) y sacando fotos! hoy he sacado unas cuantas fotos. Seguro que tu las hubieras sacado mejor, pero una hace lo que puede. quizá actualize mi blog con alguna foto de hoy….
PD: ikusten duzu, noizean behin zure kontuak irakurtzera pasatzen naizela hemendik. ondo ibili!
Itziar, no sabes cuánto me habría gustado pasear por la playa esta mañana y cualquier otra. Algo ya me conoces, jejeje. Un paseo por la costa cantábrica es una droga dura para mí. Hay días que hasta según cómo azote del aire se me hace familiar. Somos unos nostálgicos. Espero ver esas fotos, por lo menos, ya que no puedo estar allí, enséñamelas. Seguro que son fenomenales. Mila Esker etortzegatik. Te espero de nuevo, es muy agradable saber que sigues mis desventuras y aventuras.
Ander, totalmente de acuerdo. Tenemos que sentirnos caboverdianos, etíopes o caribeños por lo menos en aquellas tierras. Hay que ir ya (bueno, cuando vuelva a ser de día allí). El otro día leí un viejo reportaje (de hace unos cuantos años) de las Svalbard en Altaïr. Viven más osos polares que seres humanos. La capital es la única ciudad del mundo donde es obligatorio ir armado. Por si acaso se arrima un osito.
Carol, me encanta. Me encanta que seas del Sur y yo del Norte, esto es lo magnífico del ser humano y las latitudes. Leyre, dile a tu jefe que vaya más al baño que no sabemos apenas de ti.
Un saludo a todos/as.