22. 08. 2007

Madrid, Madrid, Madrid…

Una compañera de mi nuevo trabajo me recitó el dicho popular: “Madrid te mata, pero te ata”. De momento, puedo decir que no ha surtido efecto ni lo uno ni lo otro. Pero, más lo primero.

Para los que no lo sepáis, desde hace un mes vivo en Madrid. Y “a ratos en Pamplona”, como el nuevo eslogan del blog. Me vine a aquí digamos que por motivos de trabajo. Llegué para un día y me tuve quedar una semana. Así comenzó mi aventura madrileña. Una semana con lo puesto y lo que cabía en una ridícula mochila. Por supuesto, sin piso.

Fiestas de San Cayetano, en el barrio de La Latina. Plaza de Cascorro.

Un mes después las cosas han cambiado bastante. Aunque mi vida aquí sigue siendo bastante desordenada. Os escribo ahora después de redescubrir en “la capital del Estado” (como me llegó en un sms hace poco) la placentera sensación de volver a dormir con sábanas y en un colchón. Digo esto porque el mes madrileño se resume en: tres semanas durmiendo en un sofá, una semana durmiendo en colchón, y por fin, un colchón con sábanas. (vale, eh, que ya sé que un mes no tiene cinco semanas).

“Mi vida como un okupa”. Ese sería el título de mis tres primeras semanas en Madrid en una supuesta autobiografía. Supongo que la hospitalidad de Jaione, Leire, Amaia y Alicia que me acogieron aquella primera noche que tenía que pasar en Madrid debe tener algún límite, pero bueno, aquella noche se alargó tres semanas y tan felices. Aunque quizás mi espalda no opine lo mismo, dormir de prestado en el sofá del piso de estas amigas no estuvo mal. Así, los primeros días no fueron muy duros viviendo con gente conocida y a 2 minutos del nuevo trabajo. La cosa se alargó porque buscar piso y trabajar no era tan fácil como parecía.

Ahora por fin tengo cama y piso propio. Y así somos pobres y felices. Vivimos en un barrio que se autodenomina “La prospe”. La prosperidad. Irónicamente se le llamaba así a principios del siglo XX cuando las chabolas de trabajadores se agolpaban alrededor de las casas ya construidas. Barrio de emigrantes del campo en el s. XX, de anarquistas, socialistas y represaliados. Hoy, próximo al epicentro de la ciudad, en el interior de la M-30, es una mezcolanza natural de culturas y nacionalidades. Un barrio muy acogedor, tranquilo, con comercios, vida, casta y populachero. La única pega es el nombre de nuestra calle, un impronunciable galimatías alemán.

El piso estaba como nuevo, pero vacío. La primera semana en nuestro nuevo hogar la dedicamos al bricolaje con nocturnidad y alevosía. Toda nuestra casa está amueblada con Ikea. Y un par de muebles están disimuladamente mal montados. Pero ha quedado elegante. Las habitaciones cayeron en gracia a cada cual con el democrático sistema de cara o cruz. La mía está bien, es la más grande, pero es difícil saber cuándo es de día y cuándo de noche. Creo que entra más luz a través del ojo de la cerradura que por la ventana.

¿Qué conozco de la ciudad? Lo mismo que una persona que la visite un fin de semana. Absolutamente nada. Me muevo como un topo, el mapa de Madrid se me va desvelando poco a poco, a fogonazos, por allí dónde asomo la cabeza. Es decir, a través de las bocas del metro. No me parece un lugar desagradable, pero los que me conocen saben que no es una ciudad que me apasione. Ni que me atrajese lo más mínimo para vivir. No es ningún secreto. Podría estar perfectamente viviendo en Soria, en Qinhuangdao o Lyon y no notaría la diferencia porque básicamente me muevo de casa al trabajo y viceversa.

El trabajo está muy bien, es muy agradable y de momento muy tranquilo porque nuestro proyecto tardará un tiempo en salir a la luz. Públicamente no se puede contar mucho del trabajo. La pega es que al final paso todo el día en el trabajo, como aquí, y no me queda tiempo para muchas cosas. La gente es muy agradable, además hay más navarras por aquí y gente de Bilbao. Aunque hay gente de cada rincón del mundo. Me tratan muy bien. Y tengo la sensación de llevar aquí mucho más tiempo del que llevo gracias a la familiaridad de los compañeros. Además me queda un montón de cosas por aprender.

No obstante, echo mucho de menos la vida en la redacción del periódico. Esto es muy distinto a trabajar en una redacción, principalmente porque aquí paso todo el día frente al ordenador y no salgo. Echo mucho de menos mi Diario de Noticias y nuestras aventuras allí. Y a su gente, sobre todo. Además, tal y cómo está el cotarro político-social en Navarra entran ganas de volver a estar en la primera línea de fuego.

En definitiva, tengo días en los que me despierto y miro a mí alrededor y me pregunto “¿Qué demonios hago yo aquí?”. O “¿quién me ha mandado a mí venir aquí?”.Por otro lado hay días que me siento el rey del mundo, y coqueteo con la idea de que puedo ser quién yo quiera. Caminando por una avenida de 10 carriles me atrae la idea de que mañana podría llevar un florero en la cabeza, enganchar debajo del brazo al tiburón de Tarragona, o ir disfrazado de fallera mayor que nadie se daría cuenta. Puedes ser quién quieras e ir cómo quieras. Pero luego se echan de menos muchas tonterías como los montes, mi gente, o la tranquilidad. En fin, como canta el pasodoble: Madrid, Madrid, Madrid.

Por cierto, disculpas por esta parrafada, pero sobre todo disculpas a todos los que deseabais saber si estaba bien y no os he contestado. Perdón. Mi vida aquí hasta ahora ha sido una locura y apenas tenía tiempo para escribir los mails porque sólo tengo Internet en el curro y no me queda mucho tiempo para contestar. Y el móvil pagué un facturón y debo administrarlo con cuenta gotas este mes.

Un abrazo.

19 zartakos »

La dirección URI a este artículo es: http://kilikis.blogsome.com/2007/08/22/madrid-madrid-madrid/trackback/

  1. Imanol dice:
  2. En fin!
    Casta y populachero. Si es que no podía ser de otra forma.

  3. Xmooth dice:
  4. Me alegro de saber de ti! =) Aunque para ser honestos, se te ve a gusto con la gente, pero no con el trabajo ni el lugar :-/ Supongo que tu situación inicial no ayudó a sentirse todo lo bien que uno querría de entrada, pero parece claro que no estás en tu ambiente.

    A mí Madrid me parece una ciudad para visitar un fin de semana, pero no creo que me gustara para vivir. Barcelona, en cambio, siendo igual de grande, sí me parece mucho más acogedora.

    Por cierto, muy chulo el nuevo diseño del blog =)

  5. sergio dice:
  6. Señor cosmopolita y que hay de la bebida por excelencia navarra… el señor patxaran, no le echas de menos o que? te nos estas perdiendo
    a ver si cuando acabe examenes salgo algo más y nos vemos
    venga saludos

  7. leyre dice:
  8. Mi cariñoso capón. ¡Me c** con la cabecera! Vaya sorpresa, yo que ya me metía en tu blog por incercia y sin esperanza… Un besazo.

  9. Sara dice:
  10. Bueno, bueno, me alegro de que sigas vivo y no andes suplicando la eutanasia por las esquinas (es que con las pocas ganas que tenías de mudarte a la capital, cualquiera te imaginaba de esa guisa…) Más o menos puedo sentirme importante porque ya tenía la primicia de estas parrafadas gracias a nuestras micro conversacines por el messenger a la hora de comer (bueno, cuando tú te ibas a comer y yo vagueaba durante los últimos minutos de intenso trabajo bikobitero).

    Que sepas que algún día, con tu permiso, me instalaré de okupa en tu hogar dulce hogar, que para eso aguanté tus: “está bien, pero…” Ya ves, soy una maldita rencorosa. Muacas!

  11. aneya dice:
  12. ¡Asistí a la creación del nuevo diseño de tu blog! Es lo que tiene compartir piso con usted. ¡Qué bonito (y raro) es releer el primer mes! Pero pareció que fue hace años… Hoy muchas cositas que hacer… bueno, cansado pero ya queda poco! ¿Qué tal Pekín?

  13. carol dice:
  14. Pues nos alegramos mucho de que estés bien. Lo primero que te quiero decir es que me encanta la cabezera de tu blog, y a la vez que me da pena el kiliki marchándose de Pamplona, no sé. Creo que a mí este año el periódico me está volviendo más foral de lo que era. Me gustaría ver vuestra casa con muebles mal montados, seguro que os reisteis mucho viendo los resultados. También me gusta que el barrio se llame la prospe (que suena como la Corres)y que fue un conjunto de chabolas a comienzos del siglo XX, de sociatas y anarquistas.
    Un beso desde Obanos, pequeño desubicado

  15. aneya dice:
  16. Esta mañana me he ido con prisa. Nos vemos por la universidad. Descansa y estudia!
    Besico

  17. Yo también esta mañana me he ido con PRISA. jijiji.

  18. leyre dice:
  19. Jajajajajajajajajaja.

  20. Imanol dice:
  21. :-0

  22. Ya sabes: paciencia y barajar.
    Y cuidado, que tengo una espía por tu edificio Apot (hubiera sido más propio iPot) que me cuenta todo.
    Mucha suerte, Caravi. Y coincido con Xmooth en lo del diseño: tienes coco (y nunca mejor dicho).
    (Los de la foto, ¿son tus caseros?)

  23. Ibon M. dice:
  24. Un placer volver a leer tu blog, se echaba de menos.

    Suerte en Madridª

  25. Javi dice:
  26. Tus compadres de la cuadrilla sabemos que la morriña hace que por las noches veas películas de Montxo Armendariz mientras devoras queso Idiazábal. Yo sigo pensando que Madrid terminará atándote, Gallardón necesita sucesor. :)

  27. Rosa dice:
  28. Poco a poco, pasito a pasito. Me alegro de que las cosas te estén saliengo bien, ya verás que pronto será muy bien. Aunque ya sabemos que para ti Pamplona es insustituible.

    Espero que algún día nos podamos tomar un café porque siempre es un placer escucharte. Quizas si voy a Madrid nos volvamos a ver por el Retiro.
    Cuidate y sal más de la topera.

  29. eresfea dice:
  30. Mándame un correo electrónico y cuéntame cómo va ese trabajo.
    Abrazo.

  31. Matute dice:
  32. Vivan Los SS

    Amigo Burgui espero que hayas tenido más suerte que yo…

  33. Amigo Matute, sí, he tenido más suerte y ya me darán la licencia, espero. Ánimo y espero noticias tuyas. Eresfea y Rosa, en cuanto saque un rato os envío un correo-e en condiciones. Y espero que compartamos ese café pronto, Rosa, que también tengo ganas de oírte. Y aunque Pamplona es insustituible aquí tengo ya un ‘pseudo hogar’ que puedes visitar y paseamos fuera de las toperas.

    Ibon, muchas gracias por pasarte y por desearme suerte, la necesitaré. Es un placer saber que visitas estos lugares de vez en cuando. Paco, los de la foto son dos ancianos bailando en la verbena de San Cayetano en la Plaza de Cascorro, todo muy castizo. Y contradiciendo a Xmooth, estoy muy contento con el trabajo, es lugar me es ajeno simplemente eso. Y reafirmando y contradiciendo a la vez a Sara y a Javi, no veo largometrajes de Armendáriz per sí es cierto lo del queso (Idiazabal y Roncal) y eos me salva de pedir la eutanasia por las esquinas.

    A todos los demás un fuerte abrazo.

    P.D.: Me alegro que os guste el diseño, a mí también me da pena el kiliki haciendo autostop, Carol.¡Qué penita que se vaya!

  34. asincopado dice:
  35. ¿Cómo va esa vida madrileña?, ¿qué tal el trabajo?

    Creo que tengo que felicitare, señor licenciado, ¿me equivoco?

    Un abrazo

RSS feed for comments on this post.

Pega un zartako

Los zartakos, zaborrazos, o coscorrones son el tipo de golpes que pegan los kilikis. Son rápidos, certeros y contundentes. Pican y escuecen. A veces son insistentes.

Puedes dejar aquí tus impresiones, piropos, lamentos, críticas, requiebros, recuerdos, corazonadas y maldiciones de forma rápida y diligente convertidos en zartako.


Para evitar que lleguen mensajes enviados por una máquina o cosas peores. Por favor, no seas vago/a y re-escribe el texto o números en la cajita de al lado.

Por favor, intenta ser respetuoso/a con los demás. Los comentarios que incluyan publicidad, spam, graves faltas de respeto, insultos o que hieran gravemente la dignidad y el decoro de cualquier persona no serán publicados. Gracias.