06. 07. 2007

Vorágine

Ya está. 204 horas de juerga ininterrumpida (para algunos).

de concierto, originalmente publicada porcaravinagre.

Ya estamos sumergidos en la vorágine festiva de San Fermín.
Aunque para algunos como yo será breve y concisa. Apenas un par de días de fiesta, mis fiestas. Mis queridas fiestas, una locura colectiva. Una ciudad esquizofrénica que muestra millones caras y carácteres diferentes, millones de rostros, cuadruplica su población en una semana, miles de culturas, una torre de babel que queda sumergida y uniformada en la marea blaquiroja. Homogenea y hetereogenea al mismo tiempo.

La ciudad ha entrado desde hoy mismo en catársis y sufre una parálisis que durará una semana. Si tenía algo pendiente que hacer en Pamplona estos días y no estaba relacionado con la fiesta, no desespere, no intente nada, simplemente espere y disfrute. La ciudad oficial queda inmóvil hasta el día 15 (y con resaca).

Como decía otros años la víspera excita, pero este año tengo sentimientos encontrados. Estamos en plenos sanfemines y tengo dependencia de escribir en el periódico y no puedo. Este año podía almorzar con la cuadrilla el día 6 y disfrutar desde el minuto 0 y en cambio estaba en casa buscando pisos en Madrid por internet. Sí, me voy.

De formas, tengo muchas más cosas que hacer, que contaros y que reclamar y agradecer, pero… cuando escucho esta vorágine, siento a la gente apretujarme en la calle, la música de las peñas, el agobio, el olor de sangría y orines, los pequeños pamploneses vestidos de rojo y blanco, los gigantes danzando, los kilikis azotando y asustando, los australianos hablando un dialecto del arameo mezclado con kalimotxo, los globos que se escapan al aire, y las ganas de pasarlo bien de millones de personas se me encoge algo dentro. Es algo sobrecogedor.

¡Viva San Fermin! ¡Gora San Fermín! Felices fiestas a todos/as.

Os dejo el himno pseudooficial de estas fiestas, que me pone los pelos de punta:
El Vals de Astrain